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jueves, 22 de agosto de 2013

Escudo Pontificio BenedictoXVI


Desde la Edad Media, los escudos de armas se hicieron de uso común para los guerreros y para la nobleza; por eso, se fue desarrollando un lenguaje muy articulado que regula y describe la heráldica civil. Paralelamente, también para el clero se formó una heráldica eclesiástica, que sigue las reglas de la civil para la composición y la definición del escudo, pero que inserta alrededor símbolos e insignias de índole eclesiástica y religiosa, según los grados del orden sagrado, de la jurisdicción y de la dignidad.


Es tradición, al menos desde hace ocho siglos, que también los Papas tengan su propio escudo personal, así como simbolismos propios de la Sede apostólica. De modo especial en el Renacimiento y en los siglos sucesivos, se solía decorar con el escudo del Sumo Pontífice felizmente reinante todas las principales obras realizadas p

A menudo los Papas adoptaban el escudo de su familia, si existía, o componían un escudo con simbolismos que indicaban su ideal de vida, que hacían referencia a hechos o experiencias pasadas, o que aludían a elementos vinculados a su programa de pontificado. Con frecuencia aportaban alguna variante al escudo que habían adoptado como obispos.

or él. En efecto, los escudos papales aparecen en obras de arquitectura, en publicaciones, en decretos y en documentos de diversos tipos.


También el cardenal Joseph Ratzinger, que al ser elegido Papa tomó el nombre de Benedicto XVI, ha escogido un escudo rico en simbolismos y significados, para legar a la historia su personalidad y su pontificado.

Como es sabido, un escudo lleva en su interior algunos símbolos significativos y está rodeado de elementos que indican la dignidad, el grado, el título, la jurisdicción, etc. El escudo adoptado por el Papa Benedicto XVI es muy sencillo en su composición: tiene figura de cáliz, que es la forma más utilizada en la heráldica eclesiástica (otra forma es la de cabeza de caballo, como la que adoptó Pablo VI).

En su interior, el escudo del Papa Benedicto XVI ha variado con respecto a su escudo cardenalicio: ahora es de color rojo, con capas de color oro. En efecto, el campo principal, que es rojo, lleva dos cantones laterales en los ángulos superiores en forma de "capa", que son de color oro. La "capa" es un símbolo de religión. Indica un ideal inspirado en la espiritualidad monástica y, más típicamente, en la benedictina. Varias órdenes o congregaciones religiosas han adoptado la forma con "capas" en su escudo, como por ejemplo los carmelitas y los dominicos, aunque estos últimos lo llevaban sólo en una simbología más primitiva que la actual. Benedicto XIII, Pietro Francesco Orsini (1724-1730), de la Orden de Predicadores, adoptó el "vestido dominicano", que es blanco con una capa de color negro.






El escudo del Papa Benedicto XVI contiene simbolismos que ya había introducido en su escudo de arzobispo de Munich y Freising, y luego en el de cardenal. Sin embargo en la nueva composición están ordenados de modo diverso. El campo principal del escudo es el central, de color rojo.

En el punto más noble del escudo hay una gran concha de color oro, la cual encierra una triple simbología. En primer lugar, tiene un significado teológico: alude a la leyenda atribuida a san Agustín, el cual, al encontrar en la playa a un niño que con una concha quería meter toda el agua del mar en un agujero hecho en la arena, le preguntó qué hacía. El niño le explicó su vano intento, y san Agustín comprendió la referencia a su inútil esfuerzo por tratar de meter la infinitud de Dios en la limitada mente humana. Esa leyenda tiene un evidente simbolismo espiritual, para invitar a conocer a Dios, aunque en la humildad de la inadecuada capacidad humana, acudiendo a la inagotable doctrina teológica.

Además, desde hace siglos, la concha se usa para representar al peregrino: un simbolismo que Benedicto XVI quiere mantener vivo, siguiendo las huellas de Juan Pablo II, gran peregrino por todo el mundo. La casulla que usó en la solemne liturgia del inicio de su pontificado, el domingo 24 de abril, llevaba muy evidente el dibujo de una gran concha.

La concha es también el símbolo que se halla en el escudo del antiguo monasterio de Schotten, en Ratisbona (Baviera, Alemania), al que Joseph Ratzinger se siente espiritualmente muy vinculado.

En la parte del escudo denominada "capa" hay también dos símbolos que proceden de la tradición de Baviera, que Joseph Ratzinger, al ser nombrado arzobispo de Munich y Freising, en 1977, introdujo en su escudo arzobispal. En el cantón derecho del escudo (a la izquierda de quien lo contempla) hay una cabeza de moro al natural (o sea, de color marrón), con labios, corona y collar rojos. Es el antiguo símbolo de la diócesis de Freising, erigida en el siglo VIII, que se convirtió en archidiócesis metropolitana con el nombre de Munich y Freising en 1818, después del concordato entre Pío VII y el rey Maximiliano José de Baviera (5 de junio de 1817).


La cabeza de moro no es rara en la heráldica europea. Aparece aún hoy en muchos escudos de Cerdeña y Córcega, así como en varios blasones de familias nobles. También en el escudo del Papa Pío VII, Barnaba Gregorio Chiaramonti (1800-1823), aparecían tres cabezas de moro. Pero el moro en la heráldica de Italia en general lleva alrededor de la cabeza una banda blanca, que indica al esclavo ya liberado, y no está coronado, mientras que sí lo está en la heráldica germánica.

En la tradición bávara, la cabeza de moro aparece con mucha frecuencia, y se denomina caput ethiopicum o moro de Freising.


En el cantón izquierdo del escudo (a la derecha de quien lo contempla) hay un oso, de color marrón (al natural), que lleva una carga en el lomo. Una antigua tradición narra que el primer obispo de Freising, san Corbiniano (que nació hacia el año 680 en Chartres, Francia, y murió el 8 de septiembre del 730), al realizar un viaje a Roma a caballo, mientras atravesaba un bosque, fue atacado por un oso, que mató a su caballo. El santo obispo no sólo logró amansar al oso, sino que también lo cargó con su equipaje, obligándolo a acompañarle hasta Roma. Por eso, el oso está representado con una carga en el lomo. La simbología es fácil de interpretar: el oso domesticado por la gracia de Dios es el mismo obispo de Freising, y la carga es el peso del episcopado que lleva sobre él.

Por eso, el escudo del emblema papal puede describirse ("blasonado") de acuerdo con el lenguaje heráldico de la siguiente manera: "De color rojo, con capas de color oro, y con una concha también de color oro; en la capa derecha, una cabeza de moro al natural, con corona y un collar rojos; en la capa izquierda, un oso al natural, de lampazo, con una carga de color rojo, atada con cintas negras".

Como hemos descrito, el escudo contiene en su interior los símbolos relacionados con la persona a la que pertenece, con su ideal, con sus tradiciones, con su programa de vida y con los principios que lo inspiran y guían. En cambio, los diversos símbolos del grado, de la dignidad y de la jurisdicción de la persona aparecen en torno al escudo.

Desde tiempo inmemorial, es tradición que el Sumo Pontífice lleve en su emblema, alrededor del escudo, las dos llaves "cruzadas" (al estilo de la cruz de san Andrés), una de color oro y otra de color plata. Varios autores las interpretan como los símbolos de los poderes espiritual y temporal. Aparecen detrás del escudo, o por encima de él, con cierto relieve.

El evangelio de san Mateo narra que Cristo dijo a Pedro: "A ti te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos" (Mt 16, 19). Así pues, las llaves son el símbolo típico del poder dado por Cristo a san Pedro y a sus sucesores; y por eso con razón aparecen en todos los escudos papales.

En la heráldica civil siempre hay por encima del escudo una prenda para cubrir la cabeza, por lo general una corona. También en la heráldica eclesiástica aparece normalmente una prenda para cubrir la cabeza, evidentemente de tipo eclesiástico. En el caso del Sumo Pontífice, ya desde los tiempos antiguos, aparece una "tiara". Al inicio era un tipo de "birrete" cerrado. En 1130 fue acompañado por una corona, símbolo de la soberanía sobre los Estados de la Iglesia. Bonifacio VIII, en el año 1301, en tiempos del enfrentamiento con el rey de Francia Felipe el Hermoso, añadió una segunda corona para significar su autoridad espiritual por encima de la civil. Y Benedicto XII, en el año 1342, añadió una tercera corona, para simbolizar la autoridad moral del Papa sobre todos los monarcas civiles y reafirmar la posesión de Aviñón. Con el tiempo, al perder sus significados de carácter temporal, la tiara de plata con las tres coronas de oro se usó para representar los tres poderes del Sumo Pontífice: orden sagrado, jurisdicción y magisterio.

En los últimos siglos, los Papas usaron la tiara en los pontificales solemnes, y especialmente en el día de la "coronación", al inicio de su pontificado. Pablo VI utilizó para esa función una preciosa tiara que le regaló la diócesis de Milán (esa misma diócesis le había regalado una a Pío XI), pero luego la destinó a obras de beneficencia e inició la costumbre de usar una simple "mitra", aunque a veces enriquecida con decoraciones o piedras preciosas. Sin embargo, dejó la "tiara" juntamente con las llaves cruzadas como símbolo de la Sede apostólica.

Con razón, la ceremonia con la que el Sumo Pontífice Benedicto XVI ha iniciado solemnemente su pontificado, el pasado domingo 24 de abril, no se ha llamado "coronación", como se decía en el pasado, pues la plena jurisdicción del Papa comienza en el momento de su aceptación de la elección hecha por los cardenales en el Cónclave y no con una coronación, como sucede con los monarcas civiles. Por eso, esa ceremonia se llama simplemente solemne inicio de su ministerio petrino.

El Santo Padre Benedicto XVI decidió no poner ya la tiara en su emblema personal oficial, sino sólo una simple mitra, que por tanto ya no tiene encima una pequeña esfera y una cruz, como sucedía con la tiara. La mitra pontificia representada en su escudo, como recuerdo del símbolo de la tiara, es de color plata y tiene tres franjas de color oro (los tres poderes citados: orden, jurisdicción y magisterio), unidos verticalmente entre sí en el centro para indicar su unidad en la misma persona.

En cambio, un símbolo totalmente nuevo en el escudo del Papa Benedicto XVI es la presencia del "palio". No es tradición, al menos reciente, que los Sumos Pontífices lo representen en su escudo. Con todo, el palio es la típica insignia litúrgica del Sumo Pontífice, y aparece con mucha frecuencia en antiguas representaciones papales. Indica la misión de pastor del rebaño a él encomendada por Cristo.

En los primeros siglos, los Papas usaban una verdadera piel de cordero sobre el hombro. Luego se introdujo la costumbre de usar una banda de lana blanca, tejida con pura lana de corderos criados con ese fin. La banda llevaba algunas cruces, que en los primeros siglos eran de color negro, o a veces rojo. Ya en el siglo IV el palio era una insignia litúrgica propia y típica del Papa.

La imposición del palio, por parte del Papa, a los arzobispos metropolitanos comenzó en el siglo VI. La obligación que tenían estos de pedir el palio después de su nombramiento está atestiguada desde el siglo IX. En la larga y famosa serie iconográfica de los medallones que en la basílica de San Pablo extramuros reproducen la efigie de todos los Papas de la historia (aunque en el caso de los más antiguos sus rasgos están idealizados), muchísimos Sumos Pontífices están representados con el palio, especialmente todos los que van del siglo V al XIV.

Así pues, el palio no sólo es símbolo de la jurisdicción papal; también es signo explícito y fraterno de compartir esta jurisdicción con los arzobispos metropolitanos y, mediante estos, con sus obispos sufragáneos. Por tanto, es signo visible de la colegialidad y de la subsidiariedad. También varios patriarcas orientales usan una forma antiquísima, muy semejante al palio, llamada omophorion.

En la heráldica en general, tanto civil como eclesiástica (especialmente en los grados inferiores) es costumbre poner bajo el escudo una banda o un pergamino que lleva un lema, o divisa. Con una palabra, o con pocas, expresa un ideal o un programa de vida. El cardenal Joseph Ratzinger tenía en su escudo arzobispal y cardenalicio el lema: "Cooperatores Veritatis". Esa sigue siendo su aspiración y programa personal, pero ya no aparece en el escudo papal, según la común tradición de los escudos de los Sumos Pontífices en los últimos siglos. Todos recordamos cómo Juan Pablo II citaba a menudo su lema: "Totus tuus", aunque no figurara en su escudo papal. La falta de un lema en el escudo del Papa no significa falta de programa, sino una apertura sin exclusión a todos los ideales que derivan de la fe, de la esperanza y de la caridad.


Mons. Andrea CORDERO LANZA DI MONTEZEMOLO

Nuncio apostólico


FUENTE: www.vatican.va

Todos los Tuits de BenedictoXVI







El 12 de Diciembre de 2012, el Papa BenedictoXVI, manda su primer tuit durante una audiencia general,celebrada en el aula Pablo VI. En su primer día en la red el Pontífice contaba con mas de 1,4 millones de seguidores y se convierte en el primer Papa en utilizar las redes sociales.El primer tuit del Papa se convirtió en el quinto más retuiteado de la historia de Twitter, al recibir 80 mil retuits por parte de los usuarios de esta red social.

El Papa recordó que esta red social e Internet, y todas las cosas del mundo, no son ajenas a los cristianos, también dijo "‘los cristianos no viven en un planeta lejano’”


Haciendo Click en este link podras ver el video donde el Papa manda su primer tuit






Benedict XVI ‏@Pontifex
28 de Febrero de 2013
Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida.






Benedict XVI ‏@Pontifex
27 de Febrero de 2013
Quisiera que cada uno de vosotros experimentara la alegría de ser cristiano, de sentirse amado por Dios, que nos ha enviado a su Hijo.






Benedict XVI ‏@Pontifex
24 de Febrero de 2013
En este momento particular, os ruego que recéis por mí y por la Iglesia, confiando como siempre en la Providencia de Dios.






Benedict XVI ‏@Pontifex
17 de Febrero de 2013
La cuaresma es un tiempo favorable para redescubrir la fe en Dios como fundamento de nuestra vida y de la vida de la Iglesia.






Benedict XVI ‏@Pontifex
13 de Febrero de 2013
En el tiempo de Cuaresma que iniciamos, esforcémonos por convertirnos, abriendo nuestra vida cada vez más a Dios.






Benedict XVI ‏@Pontifex
10 de Febrero de 2013
Confiemos siempre en el poder de la misericordia de Dios. Todos somos pecadores, pero su gracia transforma y renueva nuestra vida.






Benedict XVI ‏@Pontifex
6 de Febrero de 2013
Todo es don de Dios. Y sólo reconociendo esta dependencia vital del Creador, encontraremos libertad y paz.






Benedict XVI ‏@Pontifex
3 de Febrero de 2013
Como la Virgen María, acojamos y custodiemos en nuestro corazón la Palabra de Jesús, para confesarlo como Señor de nuestra vida.






Benedict XVI ‏@Pontifex
2 de Febrero de 2013
Hoy tengo presente con afecto a cada religiosa y religioso: que sigan siempre a Cristo con fidelidad, en pobreza, castidad y obediencia.






Benedict XVI ‏@Pontifex
30 de Enero de 2013
Dios Padre ama a todo ser humano. Que nadie se sienta olvidado, porque el nombre de cada uno está escrito en el corazón bondadoso del Señor.






Benedict XVI ‏@Pontifex
27 de Enero de 2013
¿Qué significa para nosotros el domingo, el día del Señor? Es un día para el descanso y la familia, pero antes de nada es un día para Él.






Benedict XVI ‏@Pontifex
25 de Enero de 2013
Me uno a todos los que se manifiestan por la vida, y ruego para que los políticos protejan al no nacido y promuevan la cultura de la vida.






Benedict XVI ‏@Pontifex
23 de Enero de 2013
Hoy surgen muchos falsos ídolos. Si los cristianos desean ser fieles, no han de temer ir contracorriente.






Benedict XVI ‏@Pontifex
20 de Enero de 2013
¿Qué nos pide el Señor para contribuir a la unidad de los cristianos? Orar constantemente, practicar la justicia, amar la bondad y seguirlo.






Benedict XVI ‏@Pontifex
16 de Enero de 2013
Si amamos a nuestro prójimo, descubriremos el rostro de Cristo en el pobre, en el débil, en el enfermo y en el que sufre.






Benedict XVI ‏@Pontifex
13 de Enero de 2013
¿Qué es lo que ocurre en el Bautismo? Nos unimos a Jesús para siempre, y renacemos a una vida nueva.






Benedict XVI ‏@Pontifex
13 de Enero de 2013
Que todo cristiano, en este Año de la fe, descubra la belleza de haber renacido al amor de Dios y de vivir como verdadero hijo suyo.






Benedict XVI ‏@Pontifex
9 de Enero de 2013
Siguiendo el ejemplo de Cristo, aprendamos a darnos totalmente a nosotros mismos. Quien no es capaz de darse a sí mismo da muy poco.






Benedict XVI ‏@Pontifex
7 de Enero de 2013
Defendamos el derecho a la objeción de conciencia de los individuos y las instituciones, promoviendo la libertad y el respeto de todos.






Benedict XVI ‏@Pontifex
7 de Enero de 2013
Los nigerianos ocupan un lugar especial en mi corazón; muchos de ellos han sido víctimas de una violencia absurda en los últimos meses.






Benedict XVI ‏@Pontifex
7 de Enero de 2013
Pontifex: Os pido que os unáis a mi oración por Siria, para que el diálogo constructivo sustituya a la terrible violencia.






Benedict XVI ‏@Pontifex
6 de Enero de 2013
Pontifex: Los sabios siguieron la estrella y encontraron a Jesús, la gran luz que ilumina a toda la humanidad.






Benedict XVI ‏@Pontifex
2 de Enero de 2013
Pontifex: Cuando nos abandonamos totalmente en el Señor, todo cambia. Somos hijos de un Padre que nos ama y nunca nos abandona.






Benedict XVI ‏@Pontifex
1 de Enero de 2013
Pontifex: Que el Señor os bendiga y os proteja en el nuevo año.






Benedict XVI ‏@Pontifex
24 de Diciembre de 2012
Pontifex: Poner juntos el Nacimiento en mi casa, que tanto nos gustaba. Cada año añadíamos figuras nuevas y usábamos musgo para decorarlo.






Benedict XVI ‏@Pontifex
24 de Diciembre de 2012
Pontifex: ¿Qué tradición familiar navideña de tu niñez recuerdas todavía?






Benedict XVI ‏@Pontifex
21 de Diciembre de 2012
Pontifex: Al finalizar este año, pidamos por la Iglesia, para que, no obstante sus limitaciones, se afiance cada vez más como morada de Dios.






Benedict XVI ‏@Pontifex
21 de Diciembre de 2012
Pontifex: Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano.






Benedict XVI ‏@Pontifex
21 de Diciembre de 2012
Pontifex: Cuando niegas a Dios, niegas la dignidad humana. Quien defiende a Dios, está defendiendo al hombre.






Benedict XVI ‏@Pontifex
19 de Diciembre de 2012
Pontifex: María recibe con gozo el anuncio de que será madre de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre. La auténtica alegría nace de la unión con Dios.






Benedict XVI ‏@Pontifex
19 de Diciembre de 2012
Pontifex: En nuestro camino de fe hay momentos de luz y de oscuridad. Si quieres caminar siempre en la luz, déjate guiar por la Palabra de Dios.






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: Ofrece al Señor todo lo que haces, pide su ayuda en todas las circunstancias de la vida diaria, y recuerda que él está siempre a tu lado.






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: ¿Qué nos aconseja para rezar más en medio de nuestras obligaciones profesionales, familiares y sociales?






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: Con la certeza de que, quien cree, nunca está solo. Dios es la roca segura sobre la que construir la vida, y su amor es siempre fiel.






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: ¿Cómo vivir la fe en Jesucristo en un mundo sin esperanza?






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: Dialoga con Jesús en la oración, escucha a Jesús que te habla en el Evangelio, encuentra a Jesús, presente en el necesitado.






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: ¿Cómo podemos vivir mejor el Año de la Fe en nuestro día a día?






Benedict XVI ‏@Pontifex
12 de Diciembre de 2012
Pontifex: Queridos amigos, me uno a vosotros con alegría por medio de Twitter. Gracias por vuestra respuesta generosa. Os bendigo a todos de corazón